
Descubrimos qué era eso tan importante que estaba haciendo la ANTIPANDA el día de la cena de Navidad. Y efectivamente no se estaba zampando a Peggy, sino que seguía en su denodada lucha contra la malvada Panda. Esta vez ha logrado impedir la destrucción y manipulación que la "dichosa osa" pretendía hacer del reloj de la Puerta del Sol que tradicionalmente nos da las campanadas de fin de año.


Su malintencionado plan consistía en adelantar el reloj nada más y nada menos que 69 minutos. ¿Qué cabalístico significado tendrá ese número para la Panda? ¿Por qué precisamente esos minutos justos y no 70, que es igual pero me debes una?

La Antipanda, siempre alerta continuará investigando éstas y otras aventuras. Esperemos que siempre llegue a tiempo y su reloj esté en hora.
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