
Como nos temíamos, el destino de la cerdita Peggy, tras su matanza por la "dichosa osa", ha sido servir de pitanza para la PANDA... Sobran las palabras, las imágenes lo
dicen todo. Si la ANTIPANDA hubiera ido a esa cena, a lo mejor esta tragedia se podría haber evitado; pero no estuvo allí. En fin, nos consolaremos con que al menos le haya subido enormente el colesterol a la malísima PANDA.














